viernes, 10 de febrero de 2012

LA CLEPTOMANIA o LA CULPA HURTANDO EL AMOR

La cleptomanía es un impulso irrefrenable a robar objetos de poco valor o escasa utilidad para el sujeto. Es más frecuente en mujeres que en hombres y muchas veces el robo se realiza delante de las cámaras de seguridad de la tienda; pues inconscientemente buscan ser castigados. Siendo un sentimiento de culpa inconsciente lo que les lleva a delinquir y al ser detenidos la sanción correspondiente. Es decir en estos pacientes la culpa es previa al robo y lo que buscan es la sanción que tranquiliza al cleptómano.
Hay que considerarlos pacientes ya que se auto-denuncian de manera reiterada y buscan la sanción que amortigua la culpa que les hace de manera compulsiva cometer el acto punitivo sancionable.
Según las estadísticas un 5% de los hurtos en tiendas corresponden con cleptómanos.
Otra de las características es el carácter de estos pacientes que consideran que la vida les debe “algo” desde hace tiempo (generalmente amor) y con el objeto hurtado intentan llevarse eso que les corresponde, y que nunca consiguen, ya que el deseo no tiene objeto que lo sacie y en el amor se trata de dar lo que no se tiene, más que recibir algo en concreto.
Los casos de famosos detenidos por robar y el de gente acomodada, teniendo dinero para comprar el objeto sustraído, corresponden con esa “demanda de amor” o “necesidad de castigo” que no se resuelve en el acto compulsivo que realizan.
Estos pacientes, rara vez consultan por la cleptomanía, lo más frecuente es que a lo largo de su psicoanálisis, narran los sucesos que antaño realizaban y que desde hace un tiempo (generalmente el tiempo que llevan en análisis), sin saber bien por qué cesó la necesidad de entrara en las tiendas y llevarse algún objeto sin pagar.
La culpa, la angustia y el amor suelen estar presentes en estos pacientes desempeñando un papel que el análisis permite elaborar sin necesidad de ser castigados.
Dr. Carlos Fernández
Médico Psicoanalista
www.carlosfernandezdelganso.com

viernes, 27 de enero de 2012

REALMADRID - BARCELONA

BARCELONA - REAL MADRID
EL CLÁSICO: DUELO DE IDEOLOGÍAS GRUPALES
El clásico encuentro del Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona, en ésta ocasión disputando la Copa del Rey, muestra en la repetición de los partidos un duelo de ideologías grupales. La ideología no es lo que se dice, sino lo que se hace. Siendo desde la acción, desde el efecto, que se pueden leer los diferentes conceptos teóricos que rigen en cada Institución deportiva.
Tres centímetros son más que suficientes para que un balón tras golpear con violencia y sed en el travesaño, traspase en la portería su línea de gol o no. En poco menos de tres segundos un contraataque puede subir al marcador.
El concepto puede construir un tiempo grupal nuevo, donde la diferencia de cada ideología grupal genere en la semejanza de los clubes de fútbol, la singularidad de cada juego. De modo tal que cualquier aficionado se da cuenta a qué juega el Barcelona y el Madrid, juegan al fútbol (la mayor parte de las veces). La táctica, estrategia y puesta en escena de cada partido dependen del cuadro técnico y del estado de los jugadores; sin embargo la directiva, afición y prensa forman parte del juego, como espectadores, profesionales, especuladores o amantes luciérnagas de la libertad.
Emilio Butragueño, realizó una interesante lectura después del partido: “La diferencia estuvo en “los detalles”, el balón de Ozil fue al larguero, botó en la línea de meta y no entró, el de Alves entró por toda la escuadra”. Es decir, desde el efecto (balón que por centímetros se transforma o no en gol) podemos leer el acierto GRUPAL o el palo grupal. Todos los goles son grupales, la derrota también y, en el acierto grupal de cada jugada participa todo el equipo, los reservas y lesionados, también…y el utillero, el fisioterapeuta …
Diferentes conceptos grupales, señalan distintos efectos en la realidad concreta: títulos, contratos de publicidad, inscripción social, corriente de opinión, cantera, fútbol femenino, deportividad, lesiones y otras enfermedades, música o silbidos celestiales al dios del ¿por qué…? Un hombre grande cuando tropieza se levanta, reconoce el error, lo asume y sigue trabajando ahora con el nuevo aporte que se descubre en cada error. Un hombre grande debe saber que somos lo que criticamos. Un hombre grande acepta que siempre puede haber alguien mejor. Un hombre grande estudia al rival en épocas de paz y lo combate con los mejores instrumentos. Un hombre tiembla ante la llegada del poema.
En el clásico uno de los técnicos dijo escuchar a la afición pero no hacer ningún caso, otro pidió a la afición respeto con el rival, tildando lo antideportivo, como la peor derrota posible. Y no se trata de la inteligencia individual de un profesional u otro, en tanto los entrenadores son trabajadores del club, es decir se deben al proyecto deportivo del club, a la ética e historia de la institución, al patrimonio de la ciudad y a los innumerables socios y simpatizantes por todo el mundo. ¿Quiénes son los dueños del Barcelona y Real Madrid?
En el mundo del fútbol, también la ideología cuenta para la transmisión con su propia prensa. Así cuando una prensa deportiva dice “el mejor club del mundo” otra responde “el mejor club de la historia” Una trabaja los recuerdos, la otra es trabajada desde los sueños. En un club, el equipo habla diferentes lenguas (español, portugués...) en el otro club es el lenguaje el que estructura el grupo que hace equipo.
En la alta competición, “los detalles” son los que deciden el resultado final. Los detalles se producen, se entrenan, se trabajan, se estudian, se analizan y se interpretan en cada entrenamiento, en cada jornada, en cada decisión.
Y es desde el proyecto, desde lo pactado previamente que podemos producir un concepto u otro de grupo. Un grupo donde juegue quien juegue de portero es producto de la máquina grupal que hace equipo o un grupo timorato cuando traiciona los deseos grupales del ataque, jugando en defensa de manera antideportiva.
Son los detalles, los centímetros que señalan alrededor de cada equipo de fútbol, los diferentes destinos. Atacar sin fuerzas es entregarse. La poesía es un arma cargada de futuro. Ponga un poeta en su vida y juéguese a vivir jugando.
Dr. Carlos Fernández
Médico Psicoanalista
www.carlosfernandezdelganso.com

miércoles, 18 de enero de 2012

POESÍA PURA

OS INVITO AL RECITAL
POESÍA PURA
de Miguel Oscar Menassa

jueves 19 de enero de 2012
20.30 hs.

SEDE DEL GRUPO CERO
C/ Duque de Osuna 4
Madrid

miércoles, 28 de diciembre de 2011

CONSULTAS DE NUESTROS LECTORES

TERAPIA DE PAREJA

“La relación con mi pareja no es como antes, no hablamos, el sexo es aburrido, no salimos con los amigos y en casa parecemos dos extraños; desconozco si a él le pasa lo mismo y cuando le propongo consultar con un especialista siempre dice que son cosas mías y que las terapias son una tontería” H. T.











Su caso es más frecuente de lo que se imagina, y no siempre hay que atender a la pareja a la vez o verlos juntos; a veces hay que atender primero al que más dispuesto está y cómo la eficacia es palpable desde la primera entrevista, suele resolverse el problema o termina acudiendo también el partenaire.

Dr. Carlos Fernández (Médico Psicoanalista)
www.carlosfernandezdelganso.com
carlos@carlosfernandezdelganso.com
TF: 676 24 28 44

lunes, 26 de diciembre de 2011

EL DESEO DE FREUD, LA TRANSMISIÓN DEL PSICOANÁLISIS





Interrumpiendo la exposición del crecimiento interno del psicoanálisis, volveremos la vista a sus destinos exteriores. Aquello que hasta aquí he comunicado es en grandes rasgos el resultado de mi labor; pero he incluido también en mi exposición descubrimientos posteriores, y no he separado las aportaciones de mis discípulos y adeptos de las mías propias. Durante más de diez años, contados a partir de mi separación de Breuer, no tuve ni un solo partidario, hallándome totalmente aislado. En Viena se me evitaba y el extranjero no tenía noticia alguna de mí. Mi interpretación de los sueños, publicada en 1900, apenas fue mencionada en las revistas técnicas. En mi ensayo sobre la Historia del movimiento psicoanalítico he incluido como ejemplo de la actitud de los círculos psiquiátricos de Viena una conversación que tuve con un médico, autor de un libro contra mis teorías, que me confesó no haber leído mi Interpretación de los sueños. Le habían dicho en la clínica que no merecía la pena. Este individuo, que ha llegado después al puesto de profesor extraordinario, se ha permitido negar el contenido de aquella conversación y, en general, la fidelidad de mi recuerdo de ella. Por mi parte, he de mantener aquí una vez más la exactitud de su reproducción.
Mi susceptibilidad ante la crítica fue disminuyendo conforme comprendía las razones interiores de su actitud. Poco a poco fue terminando también mi aislamiento. Al principio se reunió en Viena, a mi alrededor, un pequeño círculo de discípulos, y después de 1906 se supo que el psiquiatra de Zurich, E. Bleuler; su ayudante, C. G. Jung, y otros médicos suizos se interesaban extraordinariamente por el psicoanálisis.
Iniciadas las relaciones personales, los amigos de la naciente disciplina celebraron en 1908 una reunión en Salzburgo, y convinieron la repetición regular de tales congresos privados y la publicación de una revista, que, bajo el título de Jahrbuch für psychopathologische und psychoanalytische Forschungen, sería editada por Jung. Los directores seríamos Bleuler y yo. Esta revista murió al comenzar la guerra europea. Al mismo tiempo que en Suiza comenzó también a surgir en Alemania el interés hacia el psicoanálisis, el cual fue objeto de numerosas exégesis literarias y de vivas discusiones en los congresos científicos. Pero jamás se le acogía benévolamente. Después de un breve examen del psicoanálisis se manifestó la ciencia alemana unánimemente contraria a él.
Naturalmente, no puedo saber hoy cuál será el juicio definitivo de la posteridad sobre el valor del psicoanálisis para la Psiquiatría, la Psicología y las ciencias del espíritu; pero creo que cuando la fase por la que hemos atravesado encuentre su historiador, habrá éste de confesar que la conducta de los críticos anteriores no fue muy honrosa para la ciencia alemana. No me refiero con esto al hecho mismo de la repulsa ni a la ligereza con la que se adoptó tal decisión, pues ambas cosas son fácilmente comprensibles y no pueden arrojar ninguna sombra entre el carácter del adversario; mas para el exceso de orgullo, el desprecio absoluto de la lógica, la grosería y el mal gusto demostrados en los ataques no hay disculpa alguna.
Así, cuando años después, y durante la guerra europea, fue acusada Alemania de barbarie por sus enemigos, hubo de serme muy doloroso no hallar en mi propia experiencia razones que me impulsaran a contradecir tal acusación. Uno de mis adversarios se vanagloriaba de que hacía callar a sus pacientes cuando los mismos comenzaban a hablarle de cosas sexuales, y derivaba de esta técnica un derecho a juzgar la importancia etiológica de la sexualidad en las neurosis.
Dejando aparte las resistencias afectivas, que la teoría psicoanalítica nos explica perfectamente, me pareció hallar el obstáculo principal a la comprensión de la nueva disciplina en el hecho de que sus adversarios se negaban a ver en ella otra cosa que un producto de mi fantasía especulativa, sin reparar en la paciente y continuada labor, falta de todo antecedente, cuyo resultado era. Dado que, a juicio suyo, el análisis no tenía contacto alguno con la observación ni con la experiencia, se consideraron con derecho a rechazarla sin una propia experiencia contraria. Otros, que no abrigaban una tan segura convicción, repitieron la clásica maniobra de no asomarse al microscopio para no ver aquello que habían discutido. Es singular cuán incorrectamente se conduce la mayoría de los hombres cuando ha de juzgar algo nuevo y original. Continúa…