Se publicarán textos de psicoanálisis, medicina, poesía, cultura .... Podremos leer los autores fundamentales, en algunos casos fundadores, de estas disciplinas: Freud, Marx, Lacan, Einstein, Hegel, Menassa, los poetas .... www.carlosfernandezdelganso.com
domingo, 16 de octubre de 2011
sábado, 8 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
Todavía hoy leo en algunos críticos «benévolos» que el psicoanálisis tiene razón hasta determinado punto, pero que a partir de él empieza ya a exagerar o a generalizar injustificadamente. Nada más difícil, sin embargo, que establecer una tal delimitación, sobre todo cuando el que la establece no tenía semanas antes conocimiento ninguno sobre la materia. El anatema oficial contra el psicoanálisis tuvo la consecuencia de hacer más íntima y compacta la unión de los analíticos. En el segundo Congreso, celebrado en Nuremberg (1910), se constituyó a propuesta de S. Ferenczi, la Asociación Psicoanalítica Internacional, dividida en grupos locales, bajo la dirección de un presidente. Esta Asociación ha sobrevivido a la guerra; existe aún hoy en día, y comprende los siguientes grupos: Viena, Berlín, Budapest, Zurich, Londres, Holanda, Nueva York, Panamérica, Moscú y Calcuta. El primer presidente fue, a mi propuesta, C. G. Jung; elección muy desafortunada como después se demostró.
El psicoanálisis fundó entonces una segunda revista -Zentralblatt für Psychoanalyse-, redactada por Adler y Stekel, y poco después, una tercera -Imago- , dirigida por los analíticos no médicos H. Sachs y O. Rank, y dedicada a las aplicaciones del análisis a las ciencias espirituales. Poco después publicó Bleuler su escrito en defensa del psicoanálisis (El psicoanálisis de Freud, 1910).
Por muy agradable que me fuese ver entrar por fin en liza a la equidad y a la honrada lógica, el trabajo de Bleuler no llegó a satisfacerme por completo. Aspiraba, en efecto, con exceso, a una apariencia de imparcialidad, recordándome que no en vano debía el psicoanálisis a este autor la introducción del valioso concepto de la ambivalencia. En posteriores trabajos ha observado Bleuler una conducta tan contraria a las teorías analíticas, y ha puesto en duda o rechazado principios tan importantes, que llegué a preguntarme con asombro en qué podía consistir su adhesión a nuestras opiniones. Sin embargo, posteriormente ha hecho manifestaciones muy favorables a la «psicología de las profundidades» y ha fundado en ella su exposición de las esquizofrenias. Bleuler permaneció poco tiempo dentro de la Asociación Psicoanalítica Internacional, que abandonó a causa de diferencias de criterio con Jung, y Burghölzli se perdió para el análisis. Continúa…
miércoles, 5 de octubre de 2011
LAS LESIONES MUSCULARES EN BARCELONA ¿SON DIFERENTES?
Alega además el Dr. Pruna, que “la acumulación de partidos es la principal causa de las lesiones musculares. La exigencia y el nivel de competición provocan estas dolencias y que el mundo del fútbol está ligado a las lesiones, básicamente musculares”.
Apostillando en la entrevista el doctor Cugat: “el bíceps femoral es la lesión por excelencia del fútbol porque es la que se produce en el momento de disparar y en la arrancada en carrera”. Concretando que alrededor de 20 lesiones musculares, al año, en una plantilla como el Barcelona son la media normal y que no hay que preocuparse por esas cifras.
Los médicos del mejor equipo de fútbol del mundo, deben saber de qué hablan, cuando diagnostican una lesión deportiva, especialmente las lesiones musculares y más concretamente aquel grupo muscular que interviene en ciertas acciones como el golpeo fuerte del balón doblando la rodilla o el arranque brusco en carrera donde intervienen un conjunto de tres músculos llamado “Isquiotibiales”: Bíceps Femoral (o Crural) Semimembranoso y Semitendinoso, con inserciones en la tuberosidad del isquion (cadera) y la meseta tibial, lo que posibilita y permite actuar sincrónicamente en acciones como las descritas.
La cadera está formada por tres huesos siendo uno de ellos el isquion, en el cual nos apoyamos al sentarnos. Estos músculos isquiotibiales permiten extender la cadera, llevando la pierna hacia atrás y flexionar la rodilla, doblándola, movimientos que junto con rotaciones de cadera y rodilla, permiten la carrera y el preciso golpeo del balón en cualquier lance del juego. Cuando un futbolista se lleva la mano a la parte posterior del muslo, nos hace pensar la posibilidad de una lesión de éste tipo.
Deben ser los especialistas en medicina deportiva los que diagnostiquen estas dolencias musculares, siendo los especialistas en psicoanálisis los que deben dejar sentado a todos los profesionales que: no hay lesión muscular sin participación del psiquismo, ya que interviene en toda actividad humana y faceta deportiva. Y lo hace, a veces, en el mecanismo lesional y siempre en el pronóstico de la lesión.
Cualquier molestia previa en el deportista puede deberse, tanto a problemas musculares como a conflictos personales que inciden en el llamado entrenamiento invisible del deportista, manifestándose como efecto en el terreno de juego.
Y debo concretar y es uno de los motivos de esta carta: quiero pensar que la no presencia en la rueda de prensa de un Psicoanalista por parte del Barcelona que colaborara con respuestas más precisas a las preguntas de la prensa deportiva, puede hacer pensar que el Dr. Pruna o el Dr. Cugat desconozcan la importancia y permanente colaboración de cuerpo y mente en todos los futbolistas del Barcelona, estando seguro que el mejor club de fútbol del mundo debe tener a su disposición a los mejores profesionales posibles.
Atentamente.
Dr. Carlos Fernández
Médico Psicoanalista
Especialista en Dirección Deportiva
www.carlosfernandezdelganso.com
lunes, 3 de octubre de 2011
LA SUBLIMACIÓN Y LOS INSTINTOS SEXUALES

El instinto sexual -o, mejor dicho, los instintos sexuales, pues la investigación analítica enseña qué el instinto sexual es un compuesto de muchos instintos parciales- se halla probablemente más desarrollado en el hombre que en los demás animales superiores, y es, desde luego, en él mucho más constante, puesto que ha superado casi por completo la periodicidad, a la cual aparece sujeto en los animales. Pone a la disposición de la labor cultural grandes magnitudes de energía, pues posee en alto grado la peculiaridad de poder desplazar su fin sin perder grandemente en intensidad. Esta posibilidad de cambiar el fin sexual primitivo por otro, ya no sexual, pero psíquicamente afín al primero, es lo que designamos con el nombre de capacidad de sublimación. Contrastando con tal facultad de desplazamiento que constituye su valor cultural, el instinto sexual es también susceptible de tenaces fijaciones, que lo inutilizan para todo fin cultural y lo degeneran, conduciéndolo a las llamadas anormalidades sexuales. La energía original del instituto sexual varía probablemente en cada cual e igualmente, desde luego, su parte susceptible de sublimación. A nuestro juicio, la organización congénita es la que primeramente decide qué parte del instinto podrá ser susceptible de sublimación en cada individuo; pero, además, las influencias de la vida y la acción del intelecto sobre el aparato anímico consiguen sublimar otra nueva parte. Claro está que este proceso de desplazamiento no puede ser continuado hasta lo infinito, como tampoco puede serlo la transformación del calor en trabajo mecánico en nuestras maquinarias. Para la inmensa mayoría de las organizaciones parece imprescindible cierta medida de satisfacción sexual directa, y la privación de esta medida, individualmente variable, se paga con fenómenos qué, por su daño funcional y su carácter subjetivo displaciente, hemos de considerar como patológicos.
De la “Moral sexual cultural y la Nerviosidad Moderna".
Sigmund Freud 1908
Continúa
domingo, 2 de octubre de 2011
jueves, 29 de septiembre de 2011
ENCUENTRO SOBRE EL FIN DEL ANÁLISIS.

Dejar algo, también, es abrirse a otras ralidades.
La conclusión de las relaciones más antiguas (si así se puede llamar a alguna relación, donde no puede haberla) abrirá, sin dudas, nuevas realidades, en principio, para todos los participantes de la separación y secundariamente, pero en el mismo nivel de importancia, el resto se verá beneficiado por estas aperturas.
Pero el dolor es inevitable.
Y dolor habrá para todos, ya que los más jóvenes estuvieron hasta ahora bebiendo gratuitamente de lo que fue la formación de los mayores, ahora ellos tendrán que contratar para que a partir de ahora se trate de la formación de ellos de la cual beberán, casi gratuitamente, otros, más jóvenes.
Cuando en el 81 se me planteó el asunto de una Escuela de Psicoanálisis se sabía, claramente, que la fundación de la Escuela era para formar a los que la fundaban.
Y eso, hoy podemos verlo, fue más o menos lo que pasó durante estos intensos ocho años, el resto no hizo otra cosa que presenciar esta formación.
Es por eso que insisto: debe haber un nuevo pedido de formación para que eso vuelva a ocurrir.
Estas jornadas tienen la intención de que se vuelvan a reunir los grupos didácticos y que haya por lo menos alguien que quiera contratar con la Escuela para ser formado.
El contrato de formación cuando viene desde el candidato (por otra parte única manera de poder realizarse) implica que la vida del candidato ha de diluirse, toda ella, en la vida de la transferencia y así hasta el final, donde el candidato diluirá su transferencia en lo que habrá de ser su nueva vida como psicoanalista.
Es decir, que si muchos de ustedes, todavía, no han visualizado quién habrá de ser vuestro didácta (clásicamente hablando vuestro maestro) muchos de ustedes no han tenido aún la primera entrevista, aunque pretendan estar realizando un psicoanálisis
Ya que al campo del psicoanálisis no se entra sin antes haber decidido diluir toda la vida en la vida de la transferencia; es decir, exactamente, armarse del valor para no tener ningún otro futuro que el fin del análisis donde, por fin, se abrirá para el candidato su propia vida.
Y para dar comienzo a las jornadas diré: que eso que el candidato es en el fondo, es lo que permite leer porqué la transferencia tuvo el desarrollo que tuvo.
Quiero decirles que estas jornadas tienen para mí un valor extremo, ya que puedo presentarme en público (sabiendo que todos somos candidatos al psicoanálisis) pensando que un discípulo, más allá de todas las decisiones que deben tomarse durante el proceso de formarse, sólo es considerado como tal si tiene la gracia de ponerle fin a la transferencia y comenzar a vivir su propio pensamiento, queremos decir, su propia vida.
Mientras esto no sea posible no habrá discípulos.
Y estoy, también, contento porque sé que mi tarea en la transmisión del psicoanálisis recién comienza, ya que muchos de los presentes no sólo tienen fantasías de formarse como psicoanalistas sino que entre ellos se encuentran, también, quienes aún están capacitados para emprender ya mismo semejante viaje.
Y, aún, entre los más jóvenes se puede vislumbrar, con buen tino, que en los próximos años habrá más.
Y no quisiera olvidarme con esto de la formación que ya existe de manera material, es decir, legalmente constituida: la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero, la Escuela de Poesía, la Editorial Grupo Cero; es decir que ya no puede ser ninguna idea de formación fundar otras escuelas o crear otras editoriales sino que formarse, para que sea entre nosotros, será encontrar las mejores maneras de funcionamiento dentro de lo fundado por nuestros antecesores que, en algunos casos, somos nosotros mismos.
Y formarse será, también, el desarrollo de las ideas que hacen a la programación de una mejor salud mental para toda la población que como ejemplo de estas cuestiones se puede nombrar, que debemos la creación de un hospital de día y si es posible la fundación de un departamento de Clínica que pueda dar atención a un gran número de personas.
A veces, me pregunto si todo lo vivido servirá para algo.
A veces, la única respuesta es el silencio.
Y no me digo nada y me quedo ahí, callado, mirando cómo el horizonte se parte de silencio y, yo mismo, soy esos fragmentos del horizonte, cayéndose, ya sin otro destino que caer.
Algo finaliza, me doy cuenta, pero la cosa misma no deja de caer.
Y si hoy algo comienza porque el final fue acto, lo nacido ha nacido de caer.
Seguir cayendo sin llegar nunca a ningún fondo es propiedad pura de la cosa. Lo que muere es el hombre, sus amores.
Miguel Oscar Menassa del libro FREUD Y LACAN -hablados- 2. Editorial Grupo Cero